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viernes

RESTAURANTES DE ANTAÑO

Acá algo que escribí para la revista “El Guachaca” que fue publicado hoy...



RESTAURANTES DE ANTAÑO: LO GUACHACA EN PELIGRO DE EXTINCIÓN


Para nadie es misterio que las ciudades universitarias se toma mucha cerveza o chelita como la mayoría le decimos, y la cuidad de Concepción empina el codo tanto o más que las otras. Por cada instituto, universidad o algo en donde se estudie, por lo menos existen 4 o 5 bares alrededor y se caracterizan por vender cantidades descomunales de ese brebaje que nos hace ir al baño cada 10 minutos.
Todo este bum de los bares para tomar chela en las tardes, o Bares After Class como los mas cuicos le dicen, ha ido dejando de lado esas cantinas y restaurantes de antaño... esas con tradición, con olor a Chile y con muchas historias graciosas que contar, esas donde nuestros bisabuelos, abuelos y padres jugaban cacho, brisca y domino, se comían un buen cocimiento, unas empanadas con merquén o sopaipas con el guen pebre cuchareado y echaban la talla con algún que otro curado que se aparecía con las chauchas justas para la pura caña y luego seguía su camino mas doblado que chino con visitas, desafiando la ley de gravedad y hablando solo de historias de sus años mozos o de su amor perdido.

Gracias a la urbanización y gran crecimiento de las ciudades, los grandes centros comerciales, supermercados, tiendas y demases esta estirpe tan Chilena y Guachaca ha ido desapareciendo desde el centro de Concepción y de muchas otras ciudades, actualmente existen muy pocos locales y picadas en donde se puede tomar una guena jarra de tinto, unos porotos con riendas o unas buenas empanadas.

Recorriendo las calles de esta linda ciudad, hay que buscar con ojo de lince y caminar unas buenas calles para encontrar una cantina con olor a Chile... ese Chile sano y sin segundas intenciones en donde todos éramos amigos y no había resentimientos.

Pero por suerte no todo esta perdido compipas!!... periféricas al centro de la ciudad podemos encontrar algunas como las de antaño: Los Ojitos Pichos, La Pica de Pedro, entre algunos otros que podríamos contar con los dedos de las manos. Uno que particularmente me gusta y esta bastante céntrico es el Luncheonette, así que prepárense compipas porque les contare un poco acerca de el... como pa’ ejemplificar, como dicen por ahí, las virtudes de estos restaurantes de antaño.

Movilizando con tracción humana, osea a patita, llegue hasta la calle Colo Colo # 672 (entre Maipú y Freire pa’ que se ubiquen mejor cuando quieran ir) de este pueblito llamado Concepción, entre por esas puertas de madera que meten mas boche que gato en agosto, y de entradita sentí el olorcito ese a recuerdos e historias del siglo pasado. Procedí a preguntar por don Ramón Bilbao el dueño de dicho establecimiento y el amablemente me atendió y me contó algo acerca de su vida y de su restaurante.

Corría el año 1948 y don Ramón, oriundo de Pemuco, decidió venir a probar suerte a la gran ciudad, comenzó trabajado de ayudante de garzón en el, también recordado, Restaurante Don Quijote, gracias a su empeño siguió en asenso y luego de deambular por otros restaurantes de la época llego al Luncheonette, que en esos años le pertenecía a don Enrique Magnani, con el tiempo y sudando la gota gorda, lo que caracteriza a los guachacas de corazón, alrededor de la década del 60, luego de arendarlo un tiempo, se convirtió en el dueño... realmente un ejemplo para los que tenemos sueños de que nos vaya bien en la vida compipas.

Pero apliquémonos con el restaurante ahora mis catadores de bondades, el Luncheonette se ha caracterizado durante mas de 50 años, por tener gran variedad de platos para la degustación de nosotros los comensales guenos pa’l diente, y que nos gusta la comida bien Chilena, es así como podemos encontrar prietas con papas cosidas, la guena cazuela levanta muertos, porotos con riendas, entre varias otras delicias criollas, pero el Luncheonette tiene fama de ser unos de los mejores restaurantes por sus empanadas fritas y de horno, que realmente son muy buenas, se las recomiendo yo doy fe de eso. Además como buen restaurante tienen unas colaciones diarias a un módico precio de $1300.

Pero no solo de comida vive el guachaca... no señor!! también hay que remojar el buche cierto? y para eso don Ramón nos ofrece una variedad de vinos embotellados y a granel, como a varios les gusta. Además podemos encontrar ponchecitos, me cuenta: “ hacemos ponche de acuerdo a la fruta de temporada” ósea cuando es temporada de frutillas tiene el un exquisito “Borgoña”, por ejemplo ahora tenia un ponche de chirimoya que pedía a gritos que se lo tomaran... lamentablemente no pude probar tal elixir ya que soy abstemio... mmm jajaja... mejor sigamos compipas.

Como todo restaurante con buena fama, tiene buena clientela. En las décadas pasadas se juntaban a conversar de la vida, política y otras platicas inteligentes; la tertulia no le hacia asco a las tardes de juegos como el domino, el cacho y la brisca (que aun se pueden pedir en la barra) de ves en cuando se aparecía uno que otro personaje popular como Don Tensión Ferrada, recordado actor, o Doña Violeta Parra, una de las cantautoras más importantes de nuestro Chilito Lindo, realmente un grato ambiente compipas.

Me despedí de don Ramón Bilbao agradeciéndole los minutos que me había dado, y me dijo que estaban todos los guachacas invitados a pasar por su restaurante. Si quieren mas información pueden llamarlo al (41) 2237619. Personalmente se los recomiendo.

Como ven compipas, creo que tenemos que valorar y tratar de rescatar la historia de esos locales donde todos disfrutaban de lo lindo, esos lugares en donde hasta los recuerdos se ven en blanco y negro.

Creo que lo que pasa por estos lados del sur, se repite en muchas otras ciudades en crecimiento, las grandes cadenas de tiendas y supermercados, si bien nos abaratan un poco la vida, muchas veces en su afán de crear más y más locales, pasan a llevar a los pequeños locales y con ellos su historia de años de sacrificio y trabajo.

Espero mediante estas humildes palabras hacer que las personas jóvenes (a pesar que tengo 25) se sientan orgullosos y se identifiquen con nuestras raíces, además en toda esta larga y angosta faja de tierra, que parece ají, llamada Chile hay muchas más historias de las que nos podamos imaginar, simpre hay una a la vuelta de la esquina.

Y recuerden compipas, somos Chilenos todo el año... no solo para el 18 de Septiembre. Como decimos algunos, hay que andar “endieciochao” todo el año mierda!


Viva Chile y la historia guachaca

Saludos Reinas y Compipas

GUT.I
Catador de bondades


Posteado x Claudio Gutierrez I. :: 7:39 p. m. :: 15 Comentarios: > Comentarios Acá